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¿Amenaza Internet el contacto real? La Red ha revolucionado la comunicación entre los jóvenes. Tienen más posibilidades de contacto que nunca, pero ¿están perdiendo la capacidad de comunicarse cara a cara? El dato es preocupante, porque Internet, como medio de comunicación, presenta 5 importantes interrogantes. Y la consecuente pérdida de
¿Amenaza Internet el contacto real? La Red ha revolucionado la comunicación entre los jóvenes. Tienen más posibilidades de contacto que nunca, pero ¿están perdiendo la capacidad de comunicarse cara a cara? El dato es preocupante, porque Internet, como medio de comunicación, presenta 5 importantes interrogantes. Y la consecuente pérdida de contacto personal supone una seria amenaza para la capacidad de los jóvenes de relacionarse con los demás. Messenger: el escondite1 perfecto. Dos compañeros de clase salen del colegio. Han pasado ocho horas juntos, y han tenido, aparentemente, todo el tiempo del mundo para compartir sus vivencias e inquietudes. Sin embargo, cuando llegan a casa y se conectan 10 al Messenger es cuando empiezan a hablar de todo lo que no se han contado hasta entonces. Los adolescentes de hoy día son capaces de expresar por estas vías sus más profundos sentimientos. Se desnudan emocionalmente a través del teclado del ordenador. Sin embargo, cara a cara pueden prácticamente no dirigirse la palabra. Parece como si 15 necesitaran la protección de la pantalla. Este fenómeno afecta profundamente a las relaciones entre ellos. En primer lugar, el Messenger les proporciona el escondite perfecto para expresarse sin exponerse. Pueden decir lo que quieran sin temor a la reacción del otro. Están en el entorno seguro de su pantalla2, sin que nadie les vea y sin tener que dar más explicaciones que las que 20 quieran dar. Esto les provoca una pérdida de habilidad en el intercambio personal (la comunicación personal se aprende practicando) y puede desembocar3 en una especie de “analfabetismo relacional” que les hará el camino mucho más difícil cuando como adultos no tengan más remedio que interactuar con los demás. En segundo lugar, los jóvenes pueden estar construyendo relaciones que estén muy 25 lejos de la realidad, porque la información que comparten vía Messenger viene desprovista de4 las pistas necesarias para su correcta comprensión. Es imposible interpretar adecuadamente una emoción sin oír o ver a la persona que la expresa. Como receptores, podemos entender de forma totalmente equivocada5 el mensaje que recibimos. Y como emisores, podemos fingir cualquier emoción6 sin ser 30 desenmascarados. En la relación cara a cara, todo esto es imposible, porque el cerebro es sincero por naturaleza y se encarga –a través del tono de la voz o de pequeños gestos– de comunicar lo que sentimos, pongamos las palabras que pongamos. Sólo cara a cara hay certeza de sinceridad