Aperçu du sujet
Documento 1 En el mediodía de la memoria, un mediodía del exilio. Yo estaba escribiendo, o leyendo, o aburriéndome, en mi casa de la costa de Barcelona, cuando sonó el teléfono y el teléfono me trajo, asombroso, la voz de Fico. Hacía más de dos años que Fico estaba preso.
Documento 1 En el mediodía de la memoria, un mediodía del exilio. Yo estaba escribiendo, o leyendo, o aburriéndome, en mi casa de la costa de Barcelona, cuando sonó el teléfono y el teléfono me trajo, asombroso, la voz de Fico. Hacía más de dos años que Fico estaba preso. Había salido en libertad el día 5 anterior. El avión lo había traído de la celda de Buenos Aires al aeropuerto de Londres. Desde el aeropuerto me llamaba para pedirme que fuera, venite1 en el primer avión, tengo mucho que contarte, tanta cosa que hablar, pero una cosa quiero decirte desde ya, quiero que sepas: - No me arrepiento de nada2. 10 Y esa misma noche nos encontramos en Londres. Al día siguiente, lo acompañé al dentista. No había remedio. Las descargas eléctricas en las cámaras de tortura le habían aflojado los dientes de arriba, y había que dar esos dientes por perdidos. Fico Vogelius era el empresario que había financiado la revista Crisis, y no 15 había puesto solamente dinero, sino que había puesto alma y vida en aquella aventura, y me había dado plena libertad para hacer la revista como yo quisiera. Mientras duró, tres años y pico, cuarenta números, Crisis supo ser un porfiado3 acto de fe en la palabra solidaria y creadora, la que no es ni simula ser neutral, la voz humana que no es eco ni suena por sonar. 20 Por ese delito, por el imperdonable delito de Crisis, la dictadura militar argentina había secuestrado a Fico, lo había encarcelado y torturado; y él había salvado la vida por un pelo, gracias a que en pleno secuestro había alcanzado4 a gritar su nombre. La revista había caído sin agacharse5, y nosotros estábamos muy orgullosos 25 de ella. Fico tenía una botella de no sé qué vino francés antiguo y querendón6. Con ese vino brindamos, en Londres, a la salud del pasado, que seguía siendo un compañero digno de confianza. Después, algunos años después, se acabó la dictadura militar. Y en 1985, Fico decidió que Crisis debía resucitar. Y estaba en eso, otra vez dispuesto a 30 quemar tiempo y dinero, cuando supo que tenía cáncer. Eduardo GALEANO, El Libro de los Abrazos, 2012. 1 en Argentine, rejoins-moi 2 je ne regrette rien 3 acharné 4 arriver à, réussir à 5 (ici) plier 6 apprécié 19ES1TEPO1 Page 2 sur 6 Documento 2 Libertad de prensa